Las personas migrantes y refugiadas son consideradas como grupos vulnerables, dado su escaso conocimiento del lenguaje, leyes y costumbres locales. Esta situación de vulnerabilidad se ve agravada por sus propias historias de ser víctimas de guerras, conflictos armados y desplazamiento.
A pesar de lo anterior, son uno de los grupos de población más resiliente ante desastres naturales dadas las inequidades que viven todos los días.
De acuerdo con Maldonado et al.