Los incendios son difíciles de predecir sin información adecuada, tanto temporalmente como espacialmente. Esto presenta un desafío para los países o comunidades con menos recursos y menos personal capacitado para interpretar los datos.
Actualmente, la técnica más utilizada para identificar las áreas más propensas a tener incendios forestales es el análisis de imágenes satelitales. Estas imágenes se obtienen desde 1970 gracias a los programas LANDSAT y COPERNICUS que toman imágenes desde el espacio y las almacenan gratuitamente para ser utilizadas.